A muchos de mis clientes les comento que cuando las emociones te atrapan, es importante tomar distancia, alejarte y ver los toros desde la barrera.

Supongo que nadie discutirá que ahora, el momento que estamos pasando todos, es uno de estos días.

Sorprendido.

Estoy sorprendido, sorprendido por el cariz que están tomando los acontecimientos, sorprendido porque por un lado miro y veo gente asustada, con miedo, incluso te diría que, que en estos momento solo ve los nubarrones negros que están por llegar, y por otro lado, veo un montón de gente asertiva, ingeniosa, creativa y que a pesar de la situación se divierte.

No sé si se lo toma a guasa o no, y que conste que pienso que el humor es muy bueno, solo que me pregunto si ésta gente seguirá con los mismos ánimos a medida que vayan pasando los días, las semanas o tal vez, los meses.

Estamos ante una oportunidad única

Soy de los que piensan que estamos ante una oportunidad única. Una oportunidad única para reflexionar, una oportunidad única para conocernos, una oportunidad única par ver de que y de quienes estamos rodeados.

Una oportunidad única para descubrirnos. Una oportunidad única para saber cuales son nuestros miedos, una oportunidad única para saber que nos asusta.

Una oportunidad única para saber que nos hace felices pero sobre todo, una oportunidad única para levantar la cabeza, conectar con uno mismo y mirar, con sinceridad, si todo lo que tenemos a nuestro alrededor, nos hace sentir bien, nos hace sentir felices.

Que te hace sentir bien.

No voy a valorar ¿Qué es para ti la felicidad?, pero si te voy a invitar a que reflexiones sobre ¿Qué es lo que te hace sentir bien?

Recuerdo con mucho cariño a un mentor, al que por cierto aprecio un montón, que siempre me decía: «no existen cosas buenas ni malas, solo cosas que te hacen sentir bien y cosas que te hacen sentir mal»

Y yo te pregunto: esto que tienes ahora, ¿te hace sentir bien?

La gente que tienes a tu alrededor, ¿te hace sentir bien?

Tal vez en éstos momentos no puedas estar con tus seres queridos, y tal vez no puedes estar, por una circunstancia u otra, con la persona que amas o con esas personas con las que te gustaría estar, pero me te invitaría a que reflexionaras sobre si todo eso que te rodea, realmente te hace sentir bien.

Te invito a que seas lo suficientemente honesto para que seas capaz de parar, y pienso que éste es un momento único para ello, y que mires con delicadeza y con amor a cada una de las personas que están ahí y que forman parte de tu vida.

Te invito a que desde ese estado les des las gracias por todo aquello que te han dado y por todo aquello que te han enseñado.

Te invito a que desde ahí, hagas un acto de honestidad contigo y que te des un espacio para ti y para lo que sientas y desde ahí, te hagas una pregunta muy pero que muy potente: «si hoy fuese el último día de tu vida ¿estarías donde estás ahora?

Si hoy fuese el último día de tu vida.

Si hoy fuese el último día de tu vida, ¿qué cambiarías? ¿Seguirías con las personas que estás ahora? ¿Seguirías en tu sitio de trabajo?

Si hoy fuese el ultimo día de tu vida ¿te seguirías poniendo excusas para no hacer eso que te hace sentir bien? ¿seguirías con eso que te hace sentir mal?

No te juzgues.

Te invito a que «no te juzgues». Te recuerdo que no hay cosas buenas ni malas, sólo cosas que te hacen sentir bien y cosas que te hacen sentir no tan bien.

Tal vez no es tu momento, y no pasa nada, pero te invito a que te permitas este instante.

Observa, déjate sentir y agradece.

Tal vez, y solo tal vez, es una oportunidad única para cambiar la forma de ver las cosas que te rodean.

Tal vez y solo tal vez, sea un momento único para empezar a ser protagonista de tu vida. Un momento único para que dejes atrás tus excusas y de una vez por todas, vivas la vida que quieres vivir.

Te propongo un reto.

Para terminar te propongo un reto. Permítete llamar a esa persona que no tienes a tu lado, esa persona a la que ahora, en ésta situación extraña, echas de menos, a esa persona que tal vez en su momento no supiste valorar, tal vez esa persona a la que ahora, en ésta situación, veas de manera diferente.

Tal vez y sólo tal vez, necesites disculparte, decirle algo que no le has dicho hasta ahora, o tal vez simplemente con un simple: Hola! cuanto tiempo es suficiente !!

Te invito a que todo lo que surja esté bien.

Tú eliges lo que quieres hacer porque TÚ, eres el protagonista de tu vida.

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